Autores: Ana Grimaldo, Alejandro González

Boletos blindados

¿ADIÓS REVENTA ILEGAL, CLONACIÓN Y MONOPOLIO?

La tecnología avanza a pasos agigantados, próximamente el ser humano volverá a pisar la Luna; el telescopio James Webb descubre galaxias a miles de años luz y toma fotografías en alta definición; ya hay automóviles que se manejan solos y ya hasta exiten conciertos en el metaverso, pero ¿no existe tecnología que pueda blindar boletos de espectáculos para evitar fraudes?

La respuesta a esa pregunta en realidad es que sí existe la tecnología, sin embargo, por decisiones empresariales, no se ha implementado aún en los sistemas de emisión de boletos en México, lo que ha derivado en fraudes y afectaciones a miles de usuarios. Como las más de dos mil personas que se quedaron afuera del Estadio Azteca en el concierto de Bad Bunny porque -según el comunicado oficial de Ticketmaster- su sistema presentó fallas, sin embargo, cientos de usuarios denunciaron que las personas encargadas del acceso comentaron que se trataba de boletos posiblemente duplicados o clonados.

Incluso, el viernes 9 de diciembre, día en que los seguidores del cantante no pudieron acceder al concierto, el Estadio Azteca -para deslindarse de responsabilidades- emitió un comunicado en el que reveló duplicación y falsificación de boletos.

“Se detectaron por parte de elementos de TicketMaster casos de duplicación y/o falsificación de boletos para el concierto de esta noche, situación que es totalmente ajena al Estadio Azteca”, dice el comunicado.

Foto vía: Cuarto oscuro

Ricardo Sheffield Padilla, titular de la Profeco, explicó el 19 de diciembre de 2022 que tuvo una reunión con representantes de Ticketmaster, quienes explicaron que los lugares vacíos en el concierto del 9 de diciembre en el Estadio Azteca se debió a que tuvieron problemas de intermitencia en su sistema de registro de boletos cuando escaneaban el código.

“Queda descartado que haya habido doble venta, no se vendió dos veces algún boleto”, aseveró Sheffield y en aquella ocasión reveló que en total, fueron dos mil consumidores afectados. Estos dos mil afectados ya empezaron a recibir el 100% del reembolso de parte de Ticketmkaster, más 20% de indemnización, esto de acuerdo a lo establecido en la ley. Tanto del pago del concierto como del pago de servicio que le hicieron a Ticketmaster”, dijo el titular de Profeco.

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El concierto de Bad Bunny celebrado el día 9 de diciembre de 2022 Estadio Azteca fue sólo la cereza de un año que destacó porque los fanáticos tuvieran problemas al ingresar a espectáculos cuyos boletos fueron expedidos por Ticketmaster debido a la venta de boletos que se presume eran falsos, clonados y también a la reventa. Tres días después, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) solicitó a Ticketmaster una explicación sobre los hechos.

“A reserva de que se presenten y atendamos reclamos formales ante esta Procuraduría por problemas con los boletos de acceso al concierto de Bad Bunny en el Estadio Azteca, Profeco ha solicitado a Ticketmaster un informe en el que explique qué es lo que ha provocado esta situación con los boletos, la cual ha sido reportada a través de redes sociales y medios de comunicación. Asimismo, hacemos un llamado a los consumidores afectados a que presenten sus quejas para poder darles atención en los términos legales que corresponde; y en caso de que sean víctimas de falsificación de boletos, orientarlos para que acudan a las instancias que corresponde por tratarse de la comisión de un delito”, señaló el órgano a través de un comunicado de prensa.

En respuesta, Ticketmaster aseguró que todas las personas rechazados en la entrada del Estadio Azteca podrían solicitar la devolución de su dinero, pero sobre la explicación de lo sucedido, dijo que el problema fue provocado por un número sin precedente de boletos falsos y una operación intermitente de su sistema. Sin embargo, en ningún momento se comunicaron  a qué se debió la falsificación de los boletos. Ticketmaster sólo justificó ante Profeco que falló su sistema de lectura de códigos, de acuerdo con la dependencia pública.

En inicio, Ricardo Shifield, titular de Profeco, dijo que se detectaron alrededor de mil 620 afectados, sin embargo sólo se presentaron 232 quejas por el concierto de Bad Bunny, pero en los motivos identificados no está que hayan sido boletos clonados. Y al 11 de enero, se han indemnizado ya a más de 2 mil consumidores, según informó esta Unidad de Investigación de Once Noticias la Dirección General de Información Institucional de Profeco.

¿Ya no habrá falsificación de boletos para espectáculos?

Mauricio García, especialista en tecnología y en blockchain y director ejecutivo de Tecnología en la firma Frog, platicó con Once Noticias sobre cómo las nuevas soluciones digitales podrían “blindar” los pases de entrada a cualquier espectáculo.

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Por ejemplo, en una base de datos escribes un registro y lo puedes borrar, actualizar o agregar información. En la cadena de bloques o blockchain tienes ese registro y no se puede cambiar y utiliza criptografía para que te asegures que nadie cambió algo.

Además, blockchain ayuda a saber que estás consultando algo, y va dejando un registro histórico de cambios… en pocas palabras, se tiene total transparencia de lo que ha cambiado. Eso es la definición técnica de blockchain, pero ¿cómo podría aplicarse a la expedición de boletos?

Mauricio García explica que lo primero es que con dicha tecnología se podría tener una base de datos distribuida donde no todos tenemos que confiar en el emisor de boletos, sino es necesario que varias entidades tengan una copia, es decir, el experto dice que ya no le tienes que creer a una sola compañía que diga si el boleto es válido o no, y con la tecnología blockchain es posible.

Y es que clonar o duplicar boletos de espectáculos se ha vuelto una tarea muy sencilla para quienes así lo hacen, ya que son los compradores originales quienes suelen realizar acciones contraproducentes como tomar una fotografía del boleto y subirla a redes sociales porque creen que sólo se puede acceder con el boleto físico, o bien incluso imprimen las entradas en sitios públicos (como un café internet) en donde la imagen se queda guardada en las computadoras y cualquiera puede acceder para imprimirla nuevamente.

Y es precisamente la tecnología blockchain la que puede ayudar a evitar que alguien pueda robar el boleto que vio en redes sociales o en un café internet público, es decir, es posible definir cuál es el boleto original a través de los candados que Mauricio García describió antes.

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Pero Profeco no fue el único que se movilizó para defender a quienes compraron un boleto a Ticketmaster y no pudieron acceder al espectáculo por el cual pagaron. Elvira Chavéz, asesora jurídica del Instituto Federal de Defensoría Pública (IFDP), explicó que todas las demandas que llegaron ante ellos en 2022 (no sólo por el caso de Bad Bunny), tiene que ver con personas que no pudieron ingresar pese a contar con el boleto, por ello trabajan en una demanda colectiva civil en contra de la boletera y en la que participan hasta ahora por lo menos 30 personas.

De acuerdo con Elvira, su expectativa es ganar la demanda colectiva y conseguir así el reembolso de boleto, una indemnización de 20% del costo del boleto, la actualización del sistema de Ticketmaster para expedir el boleto, un protocolo de seguridad y la actualización de sus términos y condiciones para este tipo de situaciones.

“No podemos empujar una regulación (para la operación de Ticketmaster) porque no tenemos esa facultad, pero sí demandamos por los servicios que hayan perjudicado al consumidor”, dijo en entrevista con la Unidad de Investigación de Once Noticias Digital.

¿Por qué la empresa que emite y controla el % del mercado de boletos en México no implementa una tecnología así?

El experto en ciberseguridad apunta que se debe a que un sistema de blockchain podría acabar con el monopolio y la falta de transparencia, porque como lo mencionó Mauricio García al principio, sería necesario que en la expedición no sólo participara una empresa, sino incluso tuviera acceso una institución como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) como vigilantea directos, u otras empresas e incluso los propios artistas o creadores del espectáculo

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El experto afirma que Blockchain tiene ya varios años en desarrollo, hay diferentes modelos de ejecución, e incluso hay muchos proyectos de código abierto, asequibles, que pueden servir para implementarlo.

Por ejemplo, blockchain es utilizado para asegurarse que una obra de arte digital como los NFTs es única o forma parte de una serie limitada de obras. Un caso conocido es el de la casa de subastas Christies que en marzo del 2021 vendió la obra de arte digital, o criptoarte, denominada “Everydays, The First 5000 Days” de Mike Winkerlmann, mejor conocido como Beeple. El valor de la obra fue de 69 millones de dólares, y fue precisamente esta tecnología la que permitió “cifrar” dicha obra para verificar su autenticidad.

Hay otros ejemplos como video esculturas que han alcanzado valores millonarios, de hecho el mismo Beeple creo una que fue subastada en la galería Christie’s de Nueva York por casi 29 millones de dólares. Se trata de una obra que pertenece a las NFT que son representaciones inequívocas de activos, tanto digitales como físicos, en la red blockchain.

Mauricio García agregó que no se trata de pensar que una empresa sea quien implemente un sistema de emisión de boletos con tecnología blockchain, sino debe cambiar el modelo y convertirse en un ecosistema con diferentes actores que aseguren entre todos que haya funcionamiento.

Por su parte, Iván Martínez, oficial de Incidencia de la R3D, afirma que de acuerdo con el marco legal de México, no existe una obligación jurídica ni moral para que Ticketmaster o cualquier otra empresa haga pública la tecnología que utilización para su operación, sin embargo, señala que la regulación establecida por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) “ha dejado un sistema complicado que no piensa en las personas”, dijo.

“En general, a nivel de consumo, el marco normativo es adverso y va en contra de las personas consumidoras en México y las dependencias que pueden defender a los consumidores tienen poco margen de acción. Por ejemplo, otros países tienen normativas más estrictas para el comercio de boletos y también respecto al tratamiento de datos personales”, detalló.

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Una solución, propone, podría ser que Ticketmaster genere una identificación digital única por cada transacción que realice cada comprador, o que aprovechen los datos fiscales y bancarios para asociar cada transacción a un solo boleto.

Pero lo que es claro para Iván Martínez, es que de acuerdo con su monitoreo en R3D, los problemas denunciados en 2022 no se debieron a un hackeo o a alguna vulneración del sistema.

 

 “Nada apunta a eso, tienen que trabajar mejor y más limpios”.

Considera que los ciberatacantes están totalmente al pendientes de las actividades importantes, eventos y hechos coyunturales, porque pueden tomar diferentes elementos para utilizarlos contra los usuarios. Por ejemplo, en el caso del concierto de Bad Bunny, independientemente de lo que sucedió con TicketMaster, un ciberatacante al conocer la fecha exacta del concierto, podía haber generado correos y mensajes SMS de phishing para regalar supuestos boletos o hacer alguna promoción o descuento alrededor del concierto y con esto llevar a los seguidores de Bad Bunny a sitios maliciosos o hacer que descargaran malware en sus dispositivos y así poder hacer algún tipo de fraude a los usuarios o, incluso, tomar el control de sus dispositivos.

Es común que los mismos usuarios publiquen en sus redes sociales que asistirán al concierto de Bad Bunny, y lo peor, que incluso coloquen una fotografía del boleto, incluyendo los datos del evento, así como algún código QR a través del cual se puede tener acceso al boleto digital. Esto es algo tan usual que los ciberatacantes como gente aprovechada han logrado copiar los datos de los boletos o descargarlos e imprimirlos para entrar a los conciertos.

Lo mejor es vigilar las impresiones que hacemos de los boletos digitales, pues hemos visto, en varias ocasiones, que mandan a imprimir los boletos a una impresora que está dentro de una oficina y el dueño de los boletos olvida recoger sus copias de la impresora, por lo que otra persona puede encontrarlos y utilizarlos.

Nunca compartas estos boletos digitales por mensajería como Whatsapp o Messenger, tampoco por correo electrónico. Debemos entender que el boleto electrónico es un documento oficial que tiene determinado valor monetario y que compartirlo puede dar como resultado perderlo o que alguien más lo utilice o lo vuelva a compartir.

Las personas deben tomar en cuenta que hay muchos ciberatacantes conectados a las redes WiFi. Por ejemplo, estamos en un lugar que ofrece Internet público gratuito como cafeterías, restaurantes, aeropuertos, etcétera, es posible que haya delincuentes monitoreando y rastreando el tráfico que pasa por estas redes, por lo que si tenemos un boleto digital y lo enviamos por correo o por mensajería, este documento puede ser identificado e interceptado por un delincuente.

Hay que tomar en consideración que un boleto digital de un concierto, evento deportivo, cine, etcétera tiene un valor definido, por lo que puede ser incluso revendido o comercializado por los delincuentes una vez que lo tienen en su poder. Y con mayor razón los boletos codiciados como los de los conciertos, como fue el de Bad Bunny, o de eventos como los partidos de la NFL o Fórmula 1, por dar un ejemplo.

Lo más importante es darle a estos documentos la importancia que tienen y cuidarlos como cualquier otro activo digital que tengamos.

La senadora Amy Klobuchar publicó en Twitter el 18 de noviembre del 2022 que durante años ha solicitado al Departamento de Justicia de Estados Unidos que investigara sobre la fusión entre Live Nation y Ticketmaster en Estados Unidos, sin embargo, hasta dicha fecha fue el New York Times quien revelara el inicio de una investigación sobre ello. 

Y es que la expendedora de boletos registró una caída caótica de su sistema tras una alta demanda de boletos para las presentaciones de la cantante Taylor Swift en Estados Unidos, por lo que la investigación está enfocada en presuntas actividades monopólicas. 

Amy Klobuchar incluso aseguró que realizarían una audiencia pública por los presuntos abusos de Live Nation y Ticketmaster en el país norteamericano.

 

“No podemos permitir que sus prácticas atroces queden sin control, por lo que también celebraremos una audiencia pública sobre este tema”, comentó la Senadora estadounidense.

Foto vía: senate.gov

Y en otro tuit apuntó que “lo que está pasando con Ticketmaster es un ejemplo de por qué necesitamos una fuerte aplicación antimonopolio. Los monopolios causan estragos en los consumidores y en nuestra economía. Cuando no hay competencia para incentivar mejores servicios y precios justos, todos sufrimos las consecuencias”

En México fue el 6 de diciembre del 2021 cuando Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) anunció el cierre de la alianza con Live Nation Entertainment para que ésta última adquiriera el 51% de las acciones del negocio de entretenimiento en vivo en México, ello tras la aprobación de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), quienes por cierto, no impusieron condiciones.

Nota de la editora: Para la elaboración de esta investigación se solicitó la parte de Rogelio Santa Cruz Espinosa de los Monteros, quien se identifica como gerente de Mercadotecnia Digital de Ticketmaster, pero no se obtuvo respuesta al momento de la publicación.